Uno de los momentos más impresionantes partes de la biblia cristiana, es cuando Poncio Pilato al ver que no podía contra la decisión de la gran multitud que llevo a Jesús delante de él exigiendo que se le castigara, frente a la multitud se lavo las manos y dijo; "No soy responsable por la sangre de este hombre". Siendo este un acto de abandono total hacia este gran hombre.
Quiero invitarte a reflexionar, hoy en día si miras con atención podremos ver como en todas partes estamos llenos de Pilatos, haciendo como si las personas no tuvieran nada que ver con ellas, estamos llenos de ellos, cuando vamos por la calle y nos encontramos con personas que de forma silenciosa piden a gritos ayuda, esto lo vemos en las guerras, en todos los enfrentamientos donde hay gente llora al ver que su familia se destruyo con una bomba.
Hay que dejar de ser como Pilatos, hay que dejar de aparentar que no tenemos nada que ver con el sufrimiento de los demás, debemos transformar nuestra mente para que de forma instintiva ayudemos ya que en ellos provendra la ayuda a nosotros.
Cambiemos esa des unión por fuertes cuerdas que nos unan como humanos y como hombres, es necesario ser responsables de esta humanidad, hoy que despertar de ese largo letargo y quitar esa venda de nuestros ojos la que nos impide ver que estamos mandado inocentes a crucificar, es necesario que seamos “Caballeros de la Luz”.
Jorge Zamora Rangel.
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